Piel sin imperfecciones.
Estirá los límites
Se acerca la primera y nuestras caras pálidas a raíz del invierno comienzan a solicitar un poco de color.
El secreto de un buen maquillaje está en dos productos: la base y el corrector. Aprender a elegirlos y a usarlos
adecuadamente asegura como resultado una piel saludable y sin imperfecciones.
Si yo tuviera que elegir un único producto para mejorar el aspecto de una persona en forma radical, definitivamente sería el
corrector, dice Bobbi Brown maquilladora de las estrellas de Hollywood y creadora de la línea de make up que lleva su nombre.
Pensémoslo de esta manera, si nuestro rostro fuese una tela virgen, el corrector y la base del maquillaje serían los dos
pinceles esenciales para transformar el lienzo en una obra de arte. La luz solar, la polución y, por supuesto, el paso de los
años se han convertido en surcos y pequeñas manchas que queremos disimular. Por suerte esto es posible. Solo necesitamos contar
con las herramientas adecuadas, saber elegir los productos que más nos convienen y seguir los consejos de los expertos, para
que el resultado sea una piel resplandeciente y llena de vida. A diferencia de lo que se creía hasta hace unos años, hoy se
sabe que cuantos menos productos se aplican, mejor es el resultado del maquillaje. De hecho muchos maquilladores eligen
trabajar solo con correctores y reservan el uso de la base para las pieles con imperfecciones o arrugas más profundas.
Los errores más comunes a la hora de comenzar un maquillaje suelen ser siempre los mismos: elegir mal el tono, aplicar
demasiado maquillaje, dejar marcas visibles en el cuello, querer corregir errores de aplicación colocando más y más producto,
o probar el maquillaje en la mano en lugar de en el mentón. Para que nada de esto nos suceda, seguir los pasos indicados es
la gran solución. Así que base y corrector en mano llegó el momento de ponerse en acción.
Tips de piel
Seca
Usar maquillajes hidratantes, efecto lifting, efecto luminoso o satinado y también cremas con color. No convienen las de
acabado mate (opaco).
Mixta o grasa
Elegir siempre bases que sean oil-free (Libres de aceites), que suelen tener un acabado mate o semimate.
Normal
Usar bases con acabado mate (opaca, efecto empolvado) o acabado luminoso (hidratada fresca).
Bases
El puntos de partida Una buena base se elige teniendo en cuenta la textura y el color de la piel. Es importante que sea
del mismo tono que el rostro para que el acabado tengo un look natural. La textura tiene que sentirse liviana y no pegajosa
o pesada.
Como se aplica
Aplicá puntitos de maquillaje en cada una de las zonas estratégicas (frente, nariz, mejillas y mentón). Comenzá por el centro
y llevá la base hacia afuera, para que no quede un corte en el borde de la cara. No es necesario maquillar el cuello, salvo
que haya arrugas o que tenga un color distinto del de la cara. La mejor manera de aplicar la base es usando las manos, ya que
la temperatura corporal ayuda a fundirla bien con la piel y a que se esfume de manera correcta.
Correctores
Tiempo de ocultar
La función del corrector es complementar la base en aquellas zonas donde ésta no llega a cubrir Por eso, se elige siempre
después de elegir la base. Debe ser del mismo color o apenas más claro y con una textura lo más similar posible. Al aplicarlo
debe mezclarse con un poco de base para que tome el tono de ésta y no quede como un parche.
Cómo se aplica.
Frente al espejo, bajá el mentón para identificar las zonas oscuras, y ahí colocá el corrector. Para iluminar la mirada aplicá
corrector también en el párpado superior. Nunca lo utilices para rellenar arrugas. Al contrario de lo que se cree, al aplicar
producto sobre ellas lo único que lograrás es remarcarlas aún más. Los correctores fluidos son los que mejor textura tiene para
la zona del contorno de los ojos, ya que son los más hidratantes y de textura más fina, además de que impiden que la piel se
reseque y se marquen las arrugas. El truco: evitar siempre los correctores compactos de textura seca y dura y nunca aplicar
el producto sobre las patitas de gallo.
Trucos: Adiós, defectos
El corrector de maquillaje, también recibe el nombre de maquillaje camuflaje, y esto no es casualidad. Además de corregir
imperfecciones sutiles y líneas de expresión, es una gran aliado para modificar rasgos sutiles y líneas de expresión, es un
gran aliado para modificar rasgos óseos, como una cara muy angulada o muy redonda, una nariz prominente entre otras. Si el
objetivo es disimular una nariz grande, hay que utilizar un corrector claro en la zona frontal de la nariz y uno más oscuro en
los laterales y en la punta. Para acortar un mentón demasiado alargado, debe colocarse un corrector oscuro sobre la punta y
esfumarlo con la yema de los dedos. Una cara demasiado redonda se disimula aplicando colores oscuros a los lados. Además, hay
que hacerla parecer un poco más larga y dibujar las mejillas con tonos claros. Por el contrario, un rostro anguloso requiere
estrechar la frente y los ángulos de maxilar aplicando tonos oscuros a los lados, y resaltar el centro de la cara con un
corrector más claro.
La fijación
Como la base y el corrector son productos líquidos y/o cremosos, al terminar de aplicar ambos se debe fijar el maquillaje con
un poco de polvo (volátil y compacto) del mismo color que la piel, utilizando una brocha.
La limpieza
Al final del día, es indispensable retirar el maquillaje con una crema o un tónico específico y luego enjuagar la cara con
agua tibia antes de aplicar una crema hidratante de noche. Esto es esencial para la salud de la piel y el ABC de una buen cutis
a largo plazo.