La Celiaquía: Una Enfermedad Ignorada
La llamada enfermedad celíaca es considerada, en muchos lugares del mundo, como “la gran simuladora” ,
dado que la sintomatología clínica de la celiaquía puede ser variable y a veces poco llamativa, por eso el diagnóstico
es con frecuencia tardío o no llega a efectuarse. Puede empezar al comienzo de la vida o tardar años en manifestarse y en
algunos casos pasan años hasta que se la detecta.
La celiaquía es una enfermedad intestinal donde la afección es causada por una reacción a determinadas proteínas presentes en
los cereales. La enfermedad genera atrofia del intestino delgado que no puede absorber nutrientes como lo haría en condiciones
normales. Afecta a 1 de cada 100 argentinos. La edad de mayor incidencia es entre 1 y 5 años y en los adultos el rango de edad
más común es entre 20 y 40 años. Se presenta en forma solapada o silenciosa y un diagnóstico equivocado o una ingesta
incorrecta pueden acentuar los efectos negativos: detenimiento en el crecimiento, fracturas inesperadas por osteoporosis,
infertilidad, abortos recurrentes y cáncer de intestino. Sólo el tratamiento adecuado puede evitar las complicaciones a largo
plazo derivadas del consumo de proteínas tóxicas.
¿Qué provoca el gluten en los celíacos?
La ingestión de gluten en pequeñas cantidades y de manera contínua puede causar trastornos importantes. La ingestión de esta
proteína provoca lesiones en la mucosa del intestino delgado y por lo tanto una mala absorción de los nutrientes.
¿Quiénes pueden ser celíacos?
Familiares directos del celíaco, quienes padecen otras enfermedades de tiroides, artritis reumatoidea, niños y adultos con
síndrome down, personas con anemias rebeldes, mujeres con problemas de amenorrea o infertilidad, diabéticos insulinodependientes.
La respuesta dietaria
El tratamiento de los celíacos consiste en una estricta dieta libre de proteínas tóxicas y para eso, es indispensable el
control y la certificación de los alimentos rotulados como aptos para el consumo de estos pacientes. El uso extendido de
emulsionantes, espesantes y otros aditivos derivados de granos que contienen gluten en alimentos procesados comercialmente,
puede complicar el cumplimiento estricto de la dieta sin gluten. Cuando se elimina el gluten de la dieta, la persona alcanza
un buen estado nutritivo en un período de varias semanas o meses y desaparece la sintomatología.
Al inicio de la enfermedad puede aparecer intolerancia transitoria a la lactosa, y a veces también intolerancia temporal frente
a la grasa. En estas etapas iniciales debe realizarse un control de lactosa y grasa. Cuando se hayan controlado los síntomas,
hay que añadir leche y productos lácteos de manera progresiva a la dieta, y puede aumentarse el nivel de grasa valorando la
tolerancia individual. Por otra parte, será necesario conocer de forma correcta el etiquetado de aquellos alimentos que
pudieran contener gluten entre sus componentes.
¿Cómo cocinar y condimentar?
Preferir aquellas técnicas culinarias menos grasas: con agua -cocido o hervido, vapor, escalfado-, rehogado, plancha, horno y
papillote. Utilizar moderadamente los fritos, rebozados (en huevo y harina de maíz), guisos y estofados (desgrasar en frío,
mejora su conservación y su calidad nutricional).
Limitar la grasa de condimentación: aceites, mantequilla, margarina, nata y crema de leche, manteca, mayonesa casera, salsa
con huevo-queso-nata u otros ingredientes grasos. Para que la comida resulte más apetitosa se pueden emplear diversos
condimentos naturales: albahaca, hinojo, comino, estragón, laurel, tomillo, orégano, perejil, mejorana, pimienta, pimentón,
azafrán puro, no sucedáneos de azafrán. El vinagre (de vino y de manzana) y el aceite (oliva y semillas) pueden ser macerados
con hierbas aromáticas.
En la elaboración de salsas, los vinos como ingredientes flambeados pueden hacer más sabrosas diversas recetas.
Cuando se consumen preparaciones fuera de casa es muy importante conocer muy bien los ingredientes que intervienen en las
mismas, aunque no sean productos de panificación porque muchas veces estas harinas se usan como espesantes o para unir. Debido
a la gran cantidad de alimentos industrializados que existen en el mercado con estos agregados, es necesario consultar con
el fabricante para asegurar la ausencia de las etiquetas.
Recomendaciones dietéticas
Una alimentación variada y equilibrada, para evitar carencias nutricionales.
Fomentar el consumo de alimentos naturales que no contengan gluten (cereales sin gluten: arroz, maíz, mijo y sorgo, verduras y
hortalizas, frutas, legumbres, leche y derivados, carnes, pescados y huevos), reservando el consumo de productos manufacturados
denominados "sin gluten" para casos o situaciones concretas.
Utilizar sustitutos de pan sin gluten (arroz, maíz, patatas y legumbres) para mantener una ingesta adecuada de hidratos de
carbono y calorías Se permiten hasta 5 huevos a la semana preparados de forma que faciliten la digestión: tortilla francesa,
tortillas variadas o revueltos elaborados con poco aceite, huevo escalfado, pasado por agua o a la plancha.
ADEMÁS… (no todo es comer)
Llevar a cabo unos hábitos de vida saludables, dormir diariamente un mínimo de horas, practicar de forma regular ejercicio
físico y evitar situaciones habituales de estrés emocional, contribuyen positivamente al mantenimiento de un buen estado de
salud. Acudir a reuniones de personas con el mismo problema, ayuda a compartir las propias experiencias y enriquecerse con
los conocimientos de los demás.
Tratar de mejorar los conocimientos acerca de la enfermedad: acudir a charlas o sesiones informativas que se propongan dentro
de la comunidad a la que se pertenece, en la que ofrezcan nuevos conocimientos o perspectivas acerca de la enfermedad:
tratamiento farmacológico, dieta, apoyo psicológico u otros temas de interés.
Las asociaciones de celíacos de cada comunidad poseen listados de marcas de alimentos procesados (por ejemplo: jamón cocido,
salsa de tomate, diversos embutidos, etc.) que se pueden consumir sin peligro pues están exentos de gluten. Algunos
hipermercados, tales como Jumbo, presentan una variedad de productos para celíacos identificados en las góndolas.
5 de Mayo Día Nacional del Paciente Celíaco.