No le des la espalda
El dolor de espalda está tan instalado en la gente (entre el 70 y el 90% de las personas lo padece) que lo asumimos casi con resignación.
¿Cómo combatirlo y cómo prevenirlo a tiempo?.
Si en un auditorio colmado de gente se invitara a levantar la mano a quienes alguna vez han sufrido dolor de espalda, más del 70%
alzaría los brazos.
Según la Sociedad Argentina de Patología de la Columna Vertebral, esta molestia es una de las dos principales causas de ausentismo
laboral en el mundo y entre el70% y 90% de las personas lo padece. La American Academy of Orthopaedic Surgeons en Boston, estima que
8 de cada 10 personas experimentarán estos dolores en algún momento de sus vidas.
El dolor se origina por trastornos derivados de los movimientos de la columna vertebral, una serie de unidades funcionales que deben
moverse armónicamente. La zona más común de dolor es la parte baja de la espalda (región lumbar), que es la estructura que conecta la
parte superior del cuerpo (el tórax y los brazos) a la parte inferior (la pelvis y las piernas). Esta parte otorga movilidad
(movimientos de flexión, torsión y flexión lateral) y fortaleza (permite que uno se pueda parar, caminar y levantar objetos).
Los dolores bajos de espalda pueden restringir estas actividades, reducir la capacidad de trabajo y el disfrute cotidiano.
Para combatir estas molestias, contrariamente a lo que se cree, lo más efectivo son los ejercicios. Los especialistas recomiendan
realizar una rutina específica que incluya, además, estiramiento, para mejorar la elasticidad y potencia de los músculos, y relajación.
La clave es llevar una vida activa y empezar con cautelapara no sucumbir en el intento, ya que en los primeros meses de tratamiento el
dolor persiste.
Vanina Rosenthal
¿Por qué duele?
Cuando se utilizan los músculos de la parte de atrás del cuerpo en actividades que no son habituales, como alzar muebles pesados, una
mala posición al dormir o al estar sentado, o esfuerzo excesivo, puede provocarse el desplazamiento de disco: el disco existente entre
vértebra y vértebra se corre de su lugar presionando sobre el nervio y causando dolor.
Señales del alma
El dolor de espalda tiene un alto componente psicológico. "El problema que revela este síntoma es la sobrecarga. Quien toma mucho sobre
sus hombros y no se da cuenta de este exceso siente esta presión en el cuerpo en forma de dolor de espalda. Toda postura que no refleja
la esencia interior de una persona nos parece forzada. Por otra parte, por su postura natural podemos reconocer a una persona", explica
el libro La enfermedad como camino (Plaza Janés). Según sus autores, Thorwald Dethlefson y Rüdiger Dahlke, "lo que habría que hacer -ante
el dolor- es aprovechar la oportunidad para reflexionar con calma sobre por qué se ha sobrecargado uno tanto para que la presión se
haya hecho tan grande".
Cómo sentarse
Las personas que están todo el día en una oficina, deben asegurarse de tener una silla firme que permita una posición erguida de toda
la espalda. Es aconsejable pararse durante tres minutos cada hora y media.
Al sentarse, mantener la parte baja de la espalda en una posición normal, ligeramente arqueada (nunca recostarse sobre el asiento).
Mantener la cabeza y los hombros verticales.
Pequeñas soluciones
• Los analgésicos y las cremas descontracturantes sirven para aliviar o calmar el dolor, pero no curan su causa.
• La kinesiología y la digitopuntura también ayudan, ya que ambos tienen como objetivo relajar y aliviar las tensiones.
• La cirugía de columna no es siempre la mejor opción. Las cifras hablan por sí solas: más de 250 mil personas en el mundo se operan
por año por problemas de espalda. La mayoría debe volver a operarse a los pocos años porque el dolor continúa.
Tres ejercicios básicos
Recostarse sobre la espalda con el cuello inclinado hacia un costado y los pies en alto, sobre una silla.
Respirar profundamente y relajar el cuerpo y la mente. Quedarse en esa posición por 30 minutos. Repetir 3 veces por semana.
Recostarse boca arriba con las rodillas dobladas y las manos apoyadas debajo de las costillas.
Contraer los músculos abdominales para empujar las costillas hacia la espalda. Mantener esta posición por 5 segundos y luego relajarse.
Repetir 10 veces.
Pararse con la espalda inclinada contra la pared. Colocar los pies 30 cm delante del cuerpo.
Mantener los músculos abdominales contraidos y doblar lentamente las rodillas 45º. Mantener esta postura 5 segundos.
Lentamente regresar a la posición recta. Repetir 10 veces.
Fuente: American Academy of Orthopaedic Surgeon
Cuándo consultar al médico
1. Si el dolor se extiende hacia las piernas o los brazos.
2. Si además de dolor de espalda hay fiebre o dolor de panza.
3. Si el dolor fue causado por una lesión.
4. Si la molestia es tan intensa que afecta la movilidad del cuerpo.
5. Si el dolor no mejora después de 3 semanas de tratamiento.
Consejos anti-tensiones
• No levantar objetos doblando sólo la espalda. Alzarlos doblando la cadera y las rodillas (en cuclillas), manteniendo la
espalda derecha.
• Empujar en lugar de cargar objetos pesados.
• Al manejar durante mucho tiempo, es recomendable parar unos minutos cada dos horas para estirar la espalda.
• Usar zapatillas o zapatos de taco bajo.
Fuente: American Academy of Orthopaedic Surgeon
Situaciones riesgosas
• Pasar más de 6 horas seguidas sentado en una mala posición (encorvando la espalda), o estar todo ese tiempo de pie.
• Malos hábitos como el cigarrillo, el sedentarismo y la obesidad pueden aumentar el riesgo de padecer dolores de espalda.
• Las mujeres embarazadas, durante el primer trimestre, también son propensas a sufrir estos dolores, pero se atenúan con el correr
de las semanas.