Chocolate para el cuerpo

Cuida la salud por el corazón

Es riquísimo, dulce, tentador... y también mejora la piel. Sí, hay una buena noticia para los golosos: en el mundo entero, el cacao se está convirtiendo en el gran aliado de la belleza. Su uso cosmético es cada vez más extendido. La chocolaterapia es un tratamiento con productos a base de cacao, que se originó en Europa, especialmente en Italia, con el fin de usar sus nutrientes vegetales y sus propiedades. A nuestro país llegó en forma de deliciosos productos para la cara y el cuerpo, y a gabinetes de especialistas que realizan máscaras y masajes con los que logran maravillas.

¿Cuál es el secreto de este poderoso ingrediente?

La explicación científica es más que interesante: por su alto contenido de antioxidantes, combate los radicales libres y, por lo tanto, la oxidación celular. Y al ser rico en polifenoles (catequinas, epicatequinas y taninos), todos de la familia de los flavonoides, cuenta con la ventaja de reducir la inflamación de los vasos sanguíneos y, de esta forma, mejora la microcirculación.

El cacao puro ayuda a fortificar la apariencia de juventud en la piel por sus vitaminas A, B, C y E, y minerales como potasio, magnesio, hierro, calcio y cobre. Los productos con este componente ayudan a lidiar con la sequedad diaria, al interceptar los oxidantes que aceleran el envejecimiento, antes de que se produzca el daño.

Iluminar el rostro
La máscara de chocolate se recomienda para la cara y el cuello. Humecta las pieles secas y dañadas, tonifica las pieles estresadas y sin vida, repone la energía térmica después de la exposición al sol o al frío extremo, y remineraliza por los oligoelementos que contiene.

Primero se aplica cacao blanco, que es la pulpa del chocolate, con movimientos suaves y rotativos, acentuándose donde la piel tiene líneas de expresión. El objetivo es afinar la capa córnea ayudando a eliminar las células muertas.

Antes de aplicarlo, debe hacerse un masaje modelador que trabaje bien la musculatura del rostro, definiendo el músculo, como si se estuviese moldeando una cara. Es importante activar bien la circulación para mejorar la oxigenación de la piel y aumentar la absorción de las sustancias aplicadas. El masaje se realiza con aceite vegetal natural a base de Omega 3, ácido linoleico y bisanol extraído de la manzanilla, de propiedades únicas que proporciona un brillo natural a la piel.

La máscara se aplica con movimientos relajantes y drenantes. El cacao puro ayuda a compensar la descamación de la capa córnea, y los fenoles del chocolate contribuyen a desintoxicar la piel. Los principios activos de esta máscara (glúcidos, lípidos, calcio, hierro, fósforo, cobre) mejoran la hidratación de la piel y ayudan a compensar el estrés, la alimentación inadecuada, el sol, el cigarrillo y la polución, devolviéndole elasticidad, y retardando la aparición de arrugas, manchas y flaccidez.

Para hacer en casa: una máscara casera se obtiene mezclando tres cucharadas soperas de cacao disueltas en una loción tónica humectante hasta que quede una crema sólida. Hay que agregarle una cuchara sopera de algún óleo vitaminado y revolver hasta unir los productos. Luego debe colocarse en el rostro en forma de máscara durante 20 minutos.

Para retirar, utilizar esponjas con agua tibia. Por último, aplicar una crema diurna.

Tonificar la piel del cuerpo
El tratamiento corporal mejora notablemente el tejido de la piel ayudando a liberar toxinas y adiposidades localizadas. Se pincela el cuerpo con una base de pulpa de cacao, que contiene elementos completamente naturales: vitaminas A, B1, B2, B3, C y retinol. Estos principios activos aclaran la piel y logran una textura lisa y suave.

Los científicos descubrieron que el concentrado activo de cacao, asociado a una selección de activos naturales y aplicado sobre la piel, favorece el proceso adelgazante combatiendo las adiposidades localizadas, ya que reactiva el proceso de la lipólisis (los lípidos del organismo son metabolizados para producir ácidos grasos y glicerol) y además inhibe la enzima clave en el proceso de la formación de grasas.

Pasado y presente algo de historia
Los mayas ya lo bebían y lo usaban en rituales. Después, los aztecas mejoraron la receta endulzándolo con vainilla y miel. Actualmente, el 70% de la producción mundial de cacao se cultiva en el África ecuatorial. Países como Costa de Marfil y Ghana dependen en gran medida de sus exportaciones a los países desarrollados, principales fabricantes de chocolate

Cuida la salud por el corazón
Según un trabajo presentado recientemente en la reunión de la Sociedad Británica de Ciencias, el chocolate es una fuente de flavonoides, compuestos químicos que disminuyen la posibilidad de coagulación de la sangre, principal causa de derrames y ataques cardíacos.

La investigación demostró que la cantidad de esas sustancias contenida en una pequeña barra de chocolate puro equivale a la concentración de flavonoides de 6 manzanas, 4 tazas y media de té, 22 copas de vino blanco o 2 de vino tinto, tradicionalmente conocido como protector del corazón.

Cuida la psiquis para el buen humor
El cacao no sólo mejora la piel, sino también el humor. ¿Por qué? Es muy sencillo: comer chocolate estimula la producción de endorfinas, las llamadas "hormonas del buen humor", que provocan bienestar y felicidad. La producción de estas endorfinas depende de cada persona. Se generan cada vez que uno está alegre y cuando se realizan actividades que dan placer, como estar en contacto con los afectos. Por otro lado, también está demostrado que el chocolate es un estimulante que nos aporta energía, gracias a la cafeína que contiene.

Cuida el organismo alimenta y nutre
El chocolate y los derivados del cacao constituyen una fuente alimenticia muy nutritiva. Son ricos en grasas (el ácido esteárico de la manteca de cacao no aumenta el nivel de colesterol LDL, el malo), hidratos de carbono, proteínas, minerales como el potasio, el fósforo y el magnesio, vitaminas como la tiamina (B1) y ácido fólico. Además, contienen polifenoles, relacionados con la prevención de los trastornos.

El chocolate negro amargo es mucho más beneficioso para la salud que el que lleva leche, porque al añadirle el producto lácteo se pierde su poder antioxidante, según un trabajo de un grupo de expertos italianos realizado en la Universidad de Glasgow (Escocia), publicado por la revista científica británica Nature.

Vanina Rosenthal
Fotos: Gisella Filk | Producción: Teresa Ugarte | Maquilló: Tote Borre para Malala Lagos | Peinó: Sergis para Roberto Giordano | Agradecemos a Adela Quevedo por su colaboración.

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