Al calor del Sol

Para broncearse de manera saludable, hay que preparar la piel y recurrir a los productos para cada necesidad. Existen cremas, lociones, protectores, autobronceantes, postsolares... Sólo hay que aprender a usarlos.

¿Cómo calcular el factor de protección?
El factor de protección solar está determinado por 3 cosas: el tipo de piel, la intensidad de los rayos del sol y la cantidad de tiempo que estamos expuestos. El SPF indica cuánto tiempo tomará la piel en quemarse cuando se usa protección vs. cuando no la aplicamos. Por lo tanto, si vamos a estar bajo el sol 2 horas y media (150 minutos), y como está comprobado que la piel se enrojece a los 10 minutos de estar bajo sus rayos, se calcula así: 150/10= 15. Lo que determina la necesidad de usar, por lo menos un factor de protección 15.

Bronceadores. Dorada, no quemada.

Los bronceadores ahora vienen con protección, para tomar sol saludablemente.
1. Cuando se comienza a tomar sol, se debe empezar con sesiones cortas de 15 minutos e ir aumentándolas a medida que la piel esté más dorada.
2. Durante las primeras semanas, conviene utilizar un producto solar con un factor de protección alto, que se puede ir disminuyendo cuando se va haciendo más notable el bronceado.
3. Es importante beber mucha agua.
4. Aplicar el producto solar cada dos o tres horas, y siempre después de un baño o sudoración excesiva.La eficacia de los protectores depende del espesor de la película que se aplique. Conviene que ésta sea generosa, sobre todo en cara, cuello, escote, orejas y empeines .
5. Al movernos, cambiamos la superficie expuesta, y toleramos mejor los rayos, además de obtener un bronceado más uniforme.
6. Tener en cuenta que agua, nieve y arena reflejan los rayos, aumentando su potencia

Rostro y labios
Dime cómo eres...Y te diré qué protector usar. Según el tipo de color natural de la piel y de la capacidad para broncearse, se pueden distinguir tres tipos distintos:
Clara: Es un tipo de piel que produce poca melanina y que se quema con facilidad. Durante los primeros días de exposición es aconsejable la protección total o un factor de protección muy alto, de 20 a 45, y a reducir progresivamente a 12-25 en los días sucesivos.
Media: Quien tiene este tipo de piel se broncea con bastante facilidad y se quema sólo con exposiciones exageradas. Durante los primeros días es recomendable utilizar un factor de protección medio-alto, de 12 a 25, para después reducirlo a 6-12 cuando la piel se ha acostumbrado.
Oscura: A pesar de su tendencia a broncearse mucho y rápidamente, es importante utilizar durante las primeras exposiciones una protección media de 8 a 12 para después reducirla a 6-8.

Preparar la piel
En un pasado no muy distante, broncearse era una especie de "ritual sagrado" del verano y consistía en tirarse bajo el sol con una toalla, una botella de aceite de bebé (al que muchas le añadían yodo) ¡y ni la menor protección contra los rayos solares! Hoy existen miles de productos, cremas o lociones, protectores, autobronceantes, postsolares, para grandes y chicos, que ayudan a broncearse saludablemente, con protección solar o SPF desde el 2 hasta el 45 ¡o más! Sólo hay que aprender a usarlos.

• Antes de tomar sol, la piel debe estar limpia, hidratada y sin rastro de maquillaje.
• Evitar los productos con alcohol (desodorantes, colonias, etc.), porque pueden producir manchas. Algunas fragancias tienen su equivalente sin alcohol.
• Hay que elegir un producto solar adecuado a la piel de cada uno y a la resistencia al sol.
• Aplicar el producto media hora antes de exponerse al sol, con la piel completamente seca.

Y cuando el sol se pone...
• Es muy importante ducharse con agua tibia para cerrar los poros sin que el cambio de temperatura sea muy brusco, e hidratar la piel para recuperar la pérdida de agua y prolongar el bronceado.
• No olvidarse de usar el postsolar. Poner atención especial a la cara y el contorno de ojos, que es lo que más sufre los efectos del sol.
•Si se utiliza autobronceante después de la exposición solar, se consigue un tono más oscuro y se evita la "ansiedad" de los primeros días y que suele terminar en quemaduras

Chicos
Con el sol no se juega
Debido a la intensa radiación que llega a la atmósfera en esta época del año, los expertos recomiendan que los menores de 15 años utilicen un protector solar con -por lo menos- factor 30, salir de sus casas con gorra y no practicar deportes entre las 11 de la mañana y las 3 de la tarde. Los bebés de menos de seis meses no deben ser expuestos directamente a los rayos ultravioleta por ningún motivo.

Postsolares
Calman y algo más
También llamados after sun, cuando surgieron sólo refrescaban; hoy son sofisticados productos con un amplísimo espectro de acción. Los postsolares son productos que calman, hidratan, reparan los daños celulares, alargan la vida del bronceado, etc. Tan efectivos son que está comprobado que el 54% de los adictos a los bronceadores los utilizan.

Los cuidados zona por zona
Los rayos solares no afectan por igual a todas las partes del rostro.

• Nariz y pómulos:
En estas zonas la piel es más fina y hay que protegerla antes de exponerse al sol para no romper el equilibrio de la capa cutánea. Es importante usar algún stick de alta protección.
• Labios:
Como no tienen glándulas sudoríparas y cuentan con muy pocas glándulas sebáceas, son los más indefensos ante el sol. Es imprescindible el uso de barras con filtros.
• Ojos:
Son la parte más sensible del rostro. Si no se los protege, pueden sufrir graves lesiones oculares (cataratas, conjuntivitis, etc.). Conviene usar gafas con filtros UV y en el contorno de ojos un protector solar con factor alto.

Autobronceantes
Color en un rato
La fórmula de los autobronceantes o self tanners ha cambiado y ha sido mejorada. Ya no dejan la piel llena de manchas o rayas de un raro color bronce, como sucedía hace años. Pero antes que nada hay que recordar la regla número 1: Exfoliar muy bien la piel antes de aplicar los autobronceantes (con una toallita pequeña o una esponja) y añadir cremas y/o lociones exfoliantes. Con la piel libre de células muertas, la aplicación del autobronceante es más efectiva.

Algunos contienen vitamina E, y muchos, incluso, tienen color. Vienen en lociones, cremas, espumas, atomizadores, geles, y varios contienen factores de protección o SPF, que protegen del sol mientras actúan sobre la piel. Es importante destacar que el autobronceante brinda color sólo a la capa exterior y visible de la piel, por lo que, mientras más hidratada y saludable esté, mejor va a lucir el bronceado temporal que proporciona.

Beneficios y peligros
Todos conocemos los peligros del sol pero también sus beneficios. Para aprovechar lo bueno y evitar lo perjudicial debemos utilizar protección.

Pros
- Vitaminas
- Bronceado
- Bienestar
- Buen aspecto
- Antiestrés

Contras
- Envejecimiento prematuro
- Deshidratación
- Alergia
- Quemaduras
- Mutaciones celulares que pueden derivar en cáncer de piel

Fotos: Gisella Filc
Producción: Luisa Alzaga

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