10 exámenes indispensables

Una buena decisión para empezar el año
Cada mes de marzo simboliza un nuevo comienzo. Empiezan las clases, se retoma el trabajo, la gran maquinaria productiva se pone en funcionamiento pleno. ¿Por qué no usar -entonces- este inicio como excusa para poner nuestro organismo a punto así como se pone a punto un auto para salir a la ruta? El propio cuerpo será el vehículo que nos contendrá durante el recorrido vital. Y es fundamental prepararlo para el viaje.

La revisión física incluye varios exámenes que permiten verificar que todo está funcionando como corresponde y descartar posibles amenazas a la salud. Una simple visita al médico clínico (o al ginecólogo) y la realización de una serie de exploraciones sencillas permiten garantizar una buena travesía. Si los resultados no son los óptimos, la detección temprana de cualquier irregularidad nos pondrá en rápido camino hacia su tratamiento.

Los principales exámenes que debe realizarse una mujer sana en forma rutinaria son:

1 - Papanicolaou
Consiste en un examen de células recolectadas con una pequeña espátula del cuello uterino y la vagina. Puede mostrar la presencia de infección, inflamación, células anormales o cáncer. Existen diferentes criterios con respecto a la frecuencia de su realización, pero la recomendación habitual es que deben realizarlo todas las mujeres desde el inicio de las relaciones sexuales, una vez al año.

2 - Colposcopía
Es un examen indoloro que se basa en la inspección -con una lupa binocular- del cuello del útero para ver en forma ampliada toda la superficie del cuello uterino y las paredes vaginales. Puede diagnosticar lesiones mínimas en el cuello uterino, la vagina o la vulva, ayudando al diagnóstico precoz del cáncer de cuello uterino o de lesiones que podrían dar lugar -en el futuro- a la aparición de cáncer. Deber hacerse una vez por año, luego del inicio de las relaciones sexuales junto con el Papanicolaou.

3 - Mamografía
Es una radiografía específica de la mama. Puede detectar el cáncer de mama en su etapa inicial. Luego de los 40 años, debe realizarse anualmente. Antes de esa edad, sólo si existen antecedentes familiares o si se detecta la presencia de alguna anormalidad en el examen clínico.

4 - Análisis de sangre
Es la toma de una muestra de sangre mediante la extracción, previo ayuno de la paciente. Verifica el buen funcionamiento de hígado y riñones. Además, ayuda a detectar diabetes, anemia, infecciones varias, ETS (enfermedades de transmisión sexual), hipercolesterolemia y leucemia -entre otras enfermedades- y a evaluar el riesgo de enfermedades cardiovasculares. Hay que hacerlo una vez por año, o según el criterio del médico.

5 - Densitometría ósea
Es una exploración indolora de la masa ósea de la columna vertebral, la cadera, el antebrazo o el talón. Detecta la osteoporosis (pérdida de masa ósea que incrementa el riesgo de fracturas). La medición debe realizarse a partir de la menopausia, en forma anual, o cada dos años (según criterio médico, que actualmente se encuentra en discusión).

6 - Análisis de orina
Consiste en el análisis de una muestra de orina recolectada en un momento específico, generalmente al principio del día. Permite detectar infecciones en el sistema urinario, diabetes y enfermedades del hígado. De realización anual o a criterio del médico.

7 - Electrocardiograma
Es el registro gráfico de la actividad eléctrica producida por el corazón durante el ciclo cardíaco. Ayuda a identificar daños en el músculo cardíaco, ritmos anormales, agrandamiento del músculo cardíaco o daño causado por un ataque al corazón. De realización anual, a partir de los 40 años (o a criterio médico).

8 - Colonoscopía
Procedimiento para visualizar el revestimiento interior del intestino grueso (colon). Para detectar cáncer de colon o cáncer rectal. Se recomienda realizarlo cada 5 años a partir de los 50.

9 - Examen visual
Visita al oftalmólogo que realiza una revisión. Determina si es necesario el empleo de lentes correctivos e identifica problemas visuales como glaucoma, degeneración macular o cataratas. En adultos sin síntomas se recomienda un examen visual cada 3 años, y con mayor frecuencia después de los 40.

10 - Chequeo dental Consulta al odontólogo, que realiza una revisión general. Detecta caries y problemas en las encías, lengua y boca. Una vez al año.

Todos los exámenes deben complementarse con el examen clínico de rutina, que realiza el médico en su consultorio y que incluye:
• Control de peso y altura.
• Toma de presión arterial.
• Exámen abdominal.
• Exámen de miembros inferiores (várices).
• Exámen de columna y postura.
• Exámen clínico de mamas.
• Exámen ginecológico
• Exámen epidérmico, que es una observación de la piel de todo el cuerpo para detectar lunares irregulares (si bien es preferible que lo realice un dermatólogo, puede efectuase durante la consulta clínica).

Habrá que hacer frente a las excusas típicas -"no tengo tiempo", "mucho trabajo", "¿quién se queda con los chicos?"- que sólo esconden el miedo lógico a enfrentarse con una enfermedad verdadera que venga a reemplazar al padecimiento imaginario, al temor a la enfermedad que adquiere en cada mujer su propio rostro: el del cáncer, el del SIDA, el de la locura.

El único arma con que contamos contra los monstruos internos es la prevención. Además -y esto es lo mejor- lo más probable es que el médico, luego de abrir los sobres y leer atentamente el contenido frente a nuestra mirada anhelante, nos despida con un "estás 10 puntos". Y el alivio será tan grande que nos empujará a salir a la calle sintiendo que todo lo que nos propongamos es -nuevamente- posible.

Por qué ganar tiempo
¿Por qué resulta fundamental realizar estos exámenes regularmente? Porque la gran mayoría de las enfermedades tienen mejor pronóstico cuando se detectan en forma temprana.

• Cáncer de mama
El examen clínico de mamas y la mamografía pueden detectar tumores pequeños y poco extendidos. En estos casos, las probabilidades de tratamiento y curación superan el 90 por ciento. La Fundación Avon para la Mujer realiza chequeos gratuitos.
Informes: 0810-555-2866.

• Enfermedades cardiovasculares
Son el primer motivo de muerte en nuestro país. El conteo de grasas en sangre (colesterol, lípidos) permite controlar -mediante la ingesta de medicamentos adecuados- esos factores de riesgo y cambiar el curso de la enfermedad.

• SIDA y embarazo
El riesgo de transmisión del virus al hijo durante el parto o la lactancia es muy alto (supera el 20 por ciento) cuando no se ha recibido el tratamiento adecuado. Esta probabilidad desciende a menos del 3 por ciento en el caso de que la futura madre haya sido diagnosticada como portadora del HIV y tratada.

• Cáncer de cuello de útero
Es la primera causa de muerte en mujeres en varias provincias argentinas. Realizando un control periódico con papanicolaou y colposcopía, se logra descubrir esta enfermedad en sus estadios iniciales, cuando es tratable y curable.

• Cáncer de colon
La tasa de supervivencia a cinco años es del 90 por ciento en aquellas personas que han tenido una detección temprana.

• Glaucoma
Se trata de una enfermedad asintomática que sufren 2 de cada 100 personas y puede causar ceguera. Solo se detecta en el consultorio oftalmológico mediante la medición de la presión ocular y otros controles. Si se diagnostica a tiempo, puede tratarse de forma sencilla.

"En caso de embarazo, de sufrir alguna enfermedad crónica, de padecer riesgos genéticos o de percibir síntomas concretos, habrá que agregar otros exámenes específicos que deberá definir el médico tratante."

Texto: Laura Leibiker
Fotos: Chino Zavalía

Agradecemos la colaboración de la Dra. Alicia Lapidus,
Obstetra-Ginecóloga, Jefa de Obstetricia del Hospital Juan A. Fernández, Presidente de la Sociedad Argentina de Hipertensión y Embarazo.

Una producción de la revista Sophia.

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