¿Muy juntos o muy separados? ¿Derechos o torcidos? ¿Blancos, amarillentos o grisáceos? Sean cuales fueren la forma y el color, hay los dientes son tema de conversación u preocupación. Para mantener una sonrisa saludable y lindo, son necesarios ciertos cuidados.
Mujeres de 40 años pasean orgullosas sus aparatos fijos. Señoras de 70 consultan mensualmente al odontólogo para chequear que sus dientes no se muevan más de la cuenta y las chicas de 20 no salen a la calle sin un cepillo dental en la cartera. ¿Qué está pasando? Nos estamos ocupando de nuestra sonrisa. Sin embargo, sabemos poco y nada sobre la salud bucal. Y, para peor, como se alargó la expectativa de vida, tenemos que proteger la sonrisa por más años. Como la mejor forma de cuidar los dientes es conocerlos, empecemos por el principio.
Cuando somos jóvenes nuestro esmalte dental es como un vidrio esmerilado que no deja pasar la luz. Con el paso de los años, y por efectos naturales y no naturales (como los ácidos que se encuentran en las bebidas gaseosas o el tabaco), el esmalte se va haciendo más finito y más transparente. Permite pasar la luz, y de esta manera, se empieza a ver la parte interna del diente (dentina) que es más amarilla. No obstante este proceso, el color de los dientes es genético. En todo el mundo, existen innumerables variaciones del color dental.
• Cronología de la dentición
El proceso de la dentición comienza entre el sexto y el octavo mes de vida. Después el proceso se da periódicamente hasta alrededor de los 30 meses de vida, cuando los veinte dientes de leche ya se encuentra en la boca.
Los dientes permanentes, que reemplazan a los de leche, empiezan a aparecer alrededor de los 6 años con la muela llamado molar del os 6 años y termina a los 18 cuando crecen las muelas de juicio. La boca de un adulto tiene 32 dientes. Si la higiene es habitual y la dieta es balanceada, la salud bucal está fuera de peligro. Si, en cambio, la limpieza no es correcta, con el correr de los años los dientes pueden debilitarse, moverse y hasta caer. Para evitar esto, es indispensable cuidar las encías. La enfermedad periodontal (de las encías) es más normal de lo que se cree. Se identifica por encías rojizas, sensibles y que sangran con el cepillado Si no se trata a tiempo, el hueso de soporte del cliente se va perdiendo y los tejidos se van modificando, hasta que el diente se cae.
• Pastas dentales
Hay tanta opciones que frente a la góndola del supermercado es posible marearse. Antisarro, antibacterias, con flúor, para dientes sensibles, para fumadores y por supuesto las que prometen blanquear los dientes. No obstante, los odontólogos coinciden en que éstas sirven para mantener un tratamiento de blanqueamiento pero no como tratamiento único. Las pastas para dientes sensibles son ideales para quienes sienten dolor en la dentadura los días de mucho frío. Las antisarro y antibacterias se recomiendan para persona con diente torcidos o apiñados, y las fluoradas para persona con deficiencia de calcio y embarazadas, ya que aumentas las resistencia del esmalte dental.
• ¿Aparatos fijos? No hay problema
fijos es cada vez más habitual.
¿Cuándo son necesarios? Cuando se deben corregir mal posiciones dentarias, como apiñamiento, dientes separados, o una mala mordida. Por lo general, los pacientes que llegan a la consulta del ortodoncista han usado aparatos movibles de chicos, de manera irregular. Me los ponía de noche porque de día me daba vergüenza, En el colegio me cargaban, así que los tenía en el bolsillo. Los dientes desparejos lleva al debilitamiento del esmalte y los dientes difíciles de limpiar pueden provocar problemas de encías. Por eso, cuanto antes se comience con el tratamiento, mejor.
• Hecho en casa
Además de las opciones para realizar en el consultorio, existe un gran abanico de oferta, de venta libre, de tratamiento de blanqueamiento para realizar en el hogar. Por lo general, utilizan la misma droga que los profesionales (el peróxido) pero en algunos casos la concentración es tan alta (mayor que el 35%) que resulta abrasiva y destruye el esmalte dental. En otros, la concentración observar sólo después de varias aplicaciones. Si la decisión es hacerlo en casa, de todas maneras se debería consultar con un especialista. Cuando NO se recomienda el blanqueo: Si bien no está comprobado su efecto nocivo, los odontólogos recomienda, que las embarazadas no se realicen blanqueamientos, ya que de por sí, suelen tener una descalcificación y esto podría acentuarla. Tampoco se indican en pacientes con caries o dientes sensibles (dientes que duelen o molestan con el frío).
Prevenir estos trastornos es mucho más sencillo de lo que se cree. Con hábitos de higiene diarios es suficiente: así como hacemos deporte o comemos alimentos sanos para cuidar el cuerpo, es mucho lo que podemos hacer para proteger nuestra salud dental. Lo más importante es lavarse los dientes después de cada comida y un mínimo de tres veces por día y acudir regularmente al odontólogo (2 veces al año). De hecho, está comprobado que el dentista debe ser uno de nuestros médicos de cabecera. ¿Porqué? Durante un chequeo bucal de rutina puede detectar signos de diabetes, enfermedades cardíacas y hasta cáncer.